La libertad de espíritu de los artistas los impulsa a buscar un espacio donde crear, donde inspirarse y desde allí aprovechar la distancia para el reencuentro con sus propias raíces. Muchas veces esa búsqueda los lleva muy lejos del hogar materno, lo cual puede ser una condición ventajosa que ofrece la posibilidad de incrementar el propio patrimonio cultural con las manifestaciones del nuevo contexto.

Manuel Lau parece resumir esta situación, él encontró en Canadá el lugar adecuado para desarrollar procesos artísticos que lo han llevado a experimentar más allá de lo que fuera su principal objetivo: el grabado.

Después de su última muestra en el ICPNA, el artista regresa para proponer una obra distinta tanto en concepto como en la diversidad de técnicas. La rica imaginería que ahora engalana su trabajo está nutrida por la diversidad cultural de los orígenes de Lau así como por su onírica fantasía.

Fernando Torres,
Director Cultural ICPNA Enero de 2003